Como respuesta al cierre de Megaupload, el grupo de ‘hacktivistas’ Anonymous atacó sitios como el del Departamento de Justicia, la RIAA –la poderosa asociación de la industria discográfica en ese país– , el estudio Universal –el enemigo empresarial más visible de Megaupload–, y la MPAA –la agremiación de la industria del cine, aún más radical que la RIAA en su persecución contra los que considera piratas–.
Sin embargo, estos solo eran algunos de los hechos que hacen parte de la operación Venganza (o Represalia), de Anonymous. Los hacktivistas han convocado a través de su cuenta de Twitter un ‘Marzo Negro’, una campaña en contra de la censura en Internet y el cierre de sitios web como Megaupload.
“#MarzoNegro consiste en un boicot económico a las grandes empresas de la industria musical, cinematográfica y a los medios en general, principales impulsores de las llamadas leyes anti-piratería, como la ley SOPA, PIPA (en Estados Unidos) o Sinde (en España)“, dice Anonymous en uno de los blogs de la campaña.
Anonymous invita a los usuarios de Internet a colaborar con la iniciativa difundiendo el mensaje a través de redes sociales como Facebook y Twitter (con el hashtag #marzonegro o #blackmarch).
¿Usted dejaría de ir a cine o de comprar videojuegos o libros originales durante un mes? Si la campaña tuviera éxito, ¿lograría afectar económicamente a las grandes compañías de la industria del entretenimiento?
Los ataques de esta semana a varios sitios web dejan ver el potencial del sabotaje digital.
“¿El gobierno cierra a Megaupload? Quince minutos más tarde Anonymous cierra sitios del Gobierno y la industria disquera”. Con ese ‘canto de guerra’, enviado por Twitter, el grupo de activistas informáticos Anonymous lanzó el jueves la que describió como “su mayor ofensiva a la fecha” y dejó momentáneamente fuera de servicio a los sitios web públicos del Departamento de Justicia, la disquera Universal Music e incluso el FBI.
“La rápida campaña de Anonymous contra los defensores de los derechos de autor sirvió a la vez como venganza por la pérdida de Megaupload y una demostración de la futilidad de los intentos por controlar el territorio salvaje de internet”, señaló el viernes la revista Wired. La página web de la publicación fue uno de los cerca de diez mil sitios que se apagaron total o parcialmente el miércoles, en protesta por el trámite, en el Congreso de EE. UU., de dos proyectos de leyes antipratería que, desde entonces, han quedado en suspenso.
El jueves, mientras los críticos de ambas leyes (conocidas por sus respectivas siglas: SOPA y PIPA) celebraban su ‘victoria’, el FBI anunció el cierre de la popular página de descargas Megaupload por cargos de piratería informática y la detención de cuatro de sus ejecutivos -entre ellos su fundador- en Nueva Zelanda.
Las autoridades acusan a Megaupload de formar parte de “una organización delictiva responsable de una enorme red de piratería informática mundial” que ha causado más de 500 millones de dólares en daños a los derechos de autor.
La respuesta de hackers enfurecidos en todo el mundo (más de 5.600, según Anonymous), constituye para analistas un vistazo a lo que podrían ser las ‘ciberguerras’ del futuro y una prueba de que ni siquiera sitios ’seguros’ -como el del FBI- están a salvo.
‘Tsunamis’ digitales
El arma escogida por los hackers es un ataque por denegación de servicio en internet, conocido por las siglas DDoS (del inglés Distributed Denial of Service). La táctica consiste en sobrecargar un sitio web accediendo desde un gran número de computadores simultáneamente. Para los expertos, es el equivalente digital de un tsunami.
El ataque simultáneo genera un gran flujo de información y el servidor “que no puede responderle a todo el mundo, se bloquea completamente”, explica Guillaume Delomel, responsable técnico de la firma especializada Corero Network Security.
Tras su operación ‘Represalia’ del jueves, Anonymous atacó ayer en la madrugada los sitios web del gobierno de Francia, del Distrito Federal de Brasilia y hasta el de una cantante brasileña.
Los ataques DDoS no son nuevos, y en el pasado han sido usados como represalias virtuales a acciones condenadas por el colectivo internacional de hackers. Así lo hicieron en 2011 para cerrar las webs de Paypal, Visa y Mastercard después de que estas empresas bloquearon los recursos financieros del portal Wikileaks. En el pasado, el grupo ya tuvo como objetivos a la Iglesia de la Cienciología y al Ministerio de Defensa de Siria.
Los piratas informáticos de Anonymous demostraron su nivel de temeridad al robar y publicar, por diversas redes sociales, los datos personales del director del FBI, Robert Muller, incluidas las direcciones donde reside, así como las de su esposa e hijas, junto a las direcciones de correo electrónico de su familia y sus números de teléfono. El grupo advirtió que seguirá “tomando medidas” contra las actuaciones del Gobierno estadounidense que considere como intentos de limitar la libertad en la red.
Con una semana de anticipación a las festividades de Barranquilla, los pueblos costeños arrancaron la temporada de precarnaval con la llegada del año nuevo. Santo Tomás, ubicado en el sector oriental del departamento del Atlántico, dio inicio a una nueva edición del Reinado Intermunicipal del Carnaval, que culminará el 5 de febrero con la tradicional batalla de flores y la elección de la nueva soberana de los pueblos atlanticenses. La reina central, Maibelyn Villalobos, comandó en la tarde del primero de enero la lectura del bando, con lo que se abre oficialmente la temporada.
Como comenta Sergio Rodríguez en su blog El Catalejo, desde 2005, cuando nació Megaupload, y prácticamente la actualidad, casi no había oferta para ver series y películas “con calidad, agilidad, en buenas condiciones y de pago” en Internet. “Sus responsables aprovecharon esta necesidad no cubierta para lanzar varios sitios de descarga y visualización de todo tipo de contenido”, comenta Rodríguez, y añade: “No buscaron acuerdos con los propietarios de las obras, sino una vía rápida: publicar sin consentimiento”.
Enrique Dans reconoce que “obviamente había personas que lo utilizaban para guardar archivos con derechos de autor, de acuerdo. ¿Y?“. “¿Justifica esto que el FBI entre como en las películas y cierre el servicio para todos los usuarios del mundo, norteamericanos o no?”, se pregunta. “¿Vamos a cerrar a partir de ahora cualquier servicio que algunos usuarios utilicen de una manera que no nos gusta? ¿Cerraremos Google porque hay usuarios que lo usan para buscar canciones, películas o pornografía infantil? ¿Cerraremos Dropbox porque hay personas que comparten películas? ¿Por qué no cerrar los bancos? Creo que hay clientes que los usan para blanquear dinero…”
La operación policial que ha logrado cerrar el popular servicio de intercambio de archivos Megaupload y detener a sus responsables deja tras de sí una serie de interrogantes. La primera y más evidente cuestión es por qué han cerrado el servicio.
El Departamento de Justicia de EEUU y el FBI han liderado la operación tras haber investigado Megaupload durante al menos dos años. Sus responsables están oficialmente acusados de conspiración de crimen organizado, cometer infracciones de derechos de autor de forma masiva, blanqueo de dinero y dos cargos criminales de violación de la propiedad intelectual.
En la acusación, único documento oficial publicado hasta ahora, se pueden leer algunas de las principales pruebas aportadas para la puesta en marcha de esta operación, entre ellas algunas de las conversaciones ‘comprometedoras’ entre los detenidos. Mientras, en la Red proliferan los ataques y las amenazas, y Anonymous lideró un gran ataque coordinado para tumbar sitios web justo después de conocerse la operación.
En 2005 nació Megaupload. Entre dicho año y 2008 se desarrolló de forma masiva. Desde entonces y hasta la actualidad, la oferta para ver series y películas con calidad, agilidad, en buenas condiciones y de pago a través de Internet era prácticamente inexistente. Sus responsables, por lo que se puede leer en el auto de demanda con la investigación del FBI, aprovecharon esta necesidad no cubierta para lanzar varios sitios de descarga y visualización de todo tipo de contenido. Pero no buscaron acuerdos con los propietarios de las obras, sino una vía rápida: publicar sin consentimiento.
Cierto que ellos no ’subían’ nada, lo hacían usuarios. Es verdad que también daban otro tipo de servicios. Pero una vez vista la investigación, las conversaciones y los hechos, queda claro que Kim ‘Dotcom’ y sus colegas sabían perfectamente que el grueso de sus ingresos era posible gracias al contenido protegido que se publicaba en el sitio. También que premiaban a los usuarios con más descargas, es decir, a quienes ’subían’ estrenos de películas y series así como los últimos álbumes de los grupos de moda. Y que ponían muchas pegas y problemas a las compañías que solicitaban eliminar miles de obras protegidas cada día.
Será un juez quien dictamine la culpabilidad de los acusados -primero otro tendrá que decidir si son extraditados a EEUU para el juicio- pero a priori, y dado el historial del fundador de Megaupload, hay motivos para sospechar que, efectivamente, estamos ante una trama de enriquecimiento a costa de obras protegidas por derechos de autor.
La red social de Google cuenta ya con 90 millones de usuarios, el 60% de los cuales la utiliza a diario, según ha informado el consejero delegado de la compañía tecnológica, Larry Page.
El directivo ha indicado en su cuenta de la red social, con motivo de la presentación de los resultados anuales de la empresa de Mountain View (California), que la vinculación de los usuarios con Google + ha crecido “enormemente”.
Page ha sostenido que alrededor del 60% de las personas que tiene una cuenta en Google+ la utiliza todos los días y más del 80% lo hace al menos una vez a la semana.
Page, que ha afirmado estar “entusiasmado” por el crecimiento de la red social, y ha sostenido que desde el lanzamiento de Google+ en junio se han incorporado más de 200 actualizaciones de contenido.
Según un análisis independiente llevado a cabo por Paul Allen, fundador de Ancestry.com, Google+ tenía más de 62 millones de usuarios en diciembre delaño 2011. Además, la red social de Google sumaba, según Allen aproximadamente 625.000 nuevos usuarios cada día.
Un año y dos meses les ha durado el amor a la cantante estadounidense Katy Perry y el humorista británico Russell Brand. Esta misma tarde Brand anunciaba que había interpuesto una demanda de divorcio en un juzgado de Los Ángeles, California pidiendo el divorcio.
La pareja ha celebrado por separado las navidades. Mientras que se ha podido ver a Perry sola en las playas de Hawai, Brand ha pasado las fiestas en Cornualles, al suroeste de Inglaterra, con su familia.
La página web TMZ ha tenido acceso a la demanda de divorcio de Brand. En ella el actor asegura que la separación ha tenido lugar por “diferencias irreconciliables”. Según han explicado algunos allegados de la pareja a medios estadounidenses, ambos tenían peleas cada vez más frecuentemente.
La pareja se conoció en 2008 y se casó en octubre de 2010 en una ceremonia en la India. Ambos comentaron en más de una ocasión que pasaban largas temporadas separados, por lo que los rumores de divorcio eran constantes. Sin embargo, la intérprete de I Kissed a Girl explicaba hace pocas semanas que se iba a tomar un año de descanso para tener hijos.